miércoles, 22 de agosto de 2007

¿Quién robó los pasteles? (3)

Tercer Cuento.

-Bueno, aquí tienes la harina- dijo el Rey alegremente-, ya puedes hacer los pasteles.
-¿hacer los pasteles sin pimienta?- preguntó la Reina.
-¿Pimienta?- dijo el rey con incredulidad- ¿Quieres decir que pones pimienta en los pasteles?
-No mucha- respondió la Reina.
- Y supongo que la han robado- dijo el Rey.
-¡Pues claro!- dijo la Reina- busca la pimienta, y cuando hayas descubierto quien la robó, déjale sin…
-Vamos, vamos- dijo el Rey.
Desde luego la pimienta debía buscarse. Pero, como todos sabéis, las personas que roban la pimienta nunca dicen la verdad.
El principal sospechoso era la cocinera de la duquesa. En el juicio sólo hizo una declaración: “¡Yo sé quien se robó la pimienta!”.
Dando por sentado que las personas que roban la pimienta siempre mienten, ¿Es la cocinera culpable o inocente?

D.

viernes, 17 de agosto de 2007

¿Quién robó los pasteles? (2)

Segundo Cuento

-Ahora que ya hemos recuperado la mermelada-dijo el Rey- ya puedes hacer los pasteles.
-¿Cómo voy a hacer los pasteles sin harina?-preguntó la Reina.
-¿Quieres decir que nos han robado la harina?-gritó el Rey.
-¡Si!-dijo la Reina. ¡Coge al bellaco y déjale sin cabeza!
-Bueno, bueno-dijo el Rey-no nos precipitemos.
-Pero la harina había de ser buscada. Naturalmente la encontraron en casa de la Liebre de Marzo, el Sombrerero Loco y el Lirón, y por consiguiente fueron de inmediato detenidos y juzgados.
En el juicio la Liebre de Marzo declaró que la había robado el Sombrerero. El Sombrerero y el Lirón también declararon, pero por alguna razón sus declaraciones no fueron recogidas y no puedo decir cuáles fueron. Pero, como al fin salió a la luz, sólo uno de los tres había robado la harina, y fue el único que dijo la verdad.
¿Quién robó la harina?

D.

lunes, 13 de agosto de 2007

¿Quién robó los pasteles? (1)

A continuación una serie de tres cuentos que podrían considerarse una introducción al mundo de la lógica matemática. De hecho así me los presentó a mí una persona muy interesante.

Primer Cuento.

-¿Por qué no me haces unos pastelitos?-preguntó el Rey de corazones a la Reina de corazones un fresco día de verano.
-¿Qué sentido tiene hacer pasteles sin mermelada?-dijo la Reina furiosa-¡La mermelada es lo mejor!
-Pues pon mermelada-dijo el Rey.
-¡No puedo!-gritó la Reina - ¡Me la han robado!
-¡Pero bueno!-dijo el Rey-¡Esto es bastante grave! ¿Quién la ha robado?
-¿Cómo quieres que sepa quién la ha robado? Si lo supiera la habría recuperado hace mucho, ¡y con ella la cabeza del sinvergüenza!
El Rey hizo que sus soldados emprendieran la búsqueda de la mermelada desaparecida, y fue encontrada en la casa de la Liebre de Marzo, el Sombrerero Loco y el Lirón. Los tres fueron inmediatamente detenidos y juzgados.
-¡Vamos a ver!-exclamó el Rey en el juicio-¡Quiero llegar al fondo de todo esto! ¡No me gusta que la gente entre en mi cocina y me robe la mermelada!
-¿Por qué no?- Preguntó uno de los conejillos de Indias.
-¡Suprimid a ese conejillo!- gritó la Reina. El conejillo de Indias fue suprimido al instante. (Los que han leído Alicia en el País de las Maravillas recordarán el significado de la palabra suprimir: los oficiales de la corte meten al conejillo en una bolsa de lona, la cierran y se sientan encima).
-Y ahora-dijo el Rey cuando se hubo pasado la conmoción ante la supresión del conejillo de Indias- ¡Quiero llegar al fondo de todo esto!
-Eso ya lo habéis dicho- apuntó un segundo conejillo de Indias. (Este segundo conejillo fu igualmente suprimido al instante).
--¿Por casualidad robaste tú la mermelada?-preguntó el Rey a la Liebre de Marzo.
-¡Yo no robé la mermelada!- declaró la Liebre de Marzo. (En ese momento todos los conejillos de Indias que quedaban la aclamaron, siendo suprimidos de inmediato).
-¿Y tú?-rugió el Rey al Sombrerero, que temblaba como una hoja-¿Por casualidad eres tú el culpable? El sombrerero fue incapaz de articular una sola palabra; sólo respiraba entrecortadamente y daba sorbitos al té.
-Si no tiene nada que decir, eso demuestra su culpabilidad-dijo la Reina- ¡Así que a dejarle sin cabeza inmediatamente!
-¡no, no!-suplicó el Sombrerero-¡Uno de nosotros la robó, pero no fui yo!
-¡Tomad nota de eso!-dijo el Rey al jurado-¡Esta prueba puede resultar de suma importancia!
-Y ¿Qué pasa contigo?-prosiguió el Rey con el Lirón- ¿Qué tienes que decir tú a todo esto? ¿Han dicho la Liebre de Marzo y el sombrerero la verdad?
-Al menos uno sí- replicó el Lirón, quien se quedó dormido para el resto del juicio.
Como reveló la subsiguiente investigación, la Liebre de Marzo y el Lirón no decían ambos la verdad.
¿Quién robó la mermelada?

D.

Fingers and Holes in a Shaken Cornstarch Solution

http://www.youtube.com/watch?v=t5hcTnntkVM&mode=related&search=

Este video es un dato de mi novio.
Mecánica de fluidos me ha dejado pasmada...

D.

sábado, 11 de agosto de 2007

Russsell

Creo necesario (pero no suficiente =p) empezar con Russell. Conocida como la paradoja del barbero, representa el problema de la existencia...desde cualquier punto de vista, algo no tan sencillo.
Consideremos el conjunto R definido por la propiedad "un objeto pertenece al conjunto R si y solo si no pertenece a si mismo". En simbolos R={x: x no pertenece a x}
La pregunta entonces es ¿pertenece R a R? .

Si la respuesta es afirmativa, entonces R verica la propiedad que define a R, o sea, R no pertenece a R. Si la respuesta es negativa, entonces, por definición, R pertenece a R. En cualquier caso obtenemos la contradicción:

R pertenece a R si y solo si R no pertenece a R
(Este es el problema de creer que dada una propiedad, existe el conjunto de los objetos que cumplen tal propiedad).

Contextualicemos la idea de Russell en la siguiente situación (Paradoja del barbero)

En una barbería hay un cartel que dice lo siguiente:
"Yo afeito a quienes no se afeitan a sí mismos, y solamente a éstos".

La pregunta es: ¿quién afeita al barbero?
Si el barbero se afeita él mismo, entonces forma parte de las personas que se afeitan a sí mismas, por lo que no podría afeitarse a sí mismo.
Si no se afeita a sí mismo, entonces formaría parte de las personas que no se afeitan a sí mismas, por lo que debería afeitarse él mismo.
Como se ve, el barbero no puede cumplir con lo que puso en el cartel.


Fuentes:
Teoria axiomatica de conjuntos, R. Lewin.

Dato anecdotico:
Russell era un terrible seductor.
Se cuenta que en una oportunidad fue invitado a quedarse en la casa de un amigo y al segundo día de su estadía ya estaba tratando de seducir a la hija de su anfitrión quien tenía 15 años.




El Comienzo

No hay una meta fija todavia.
Habra matemáticas, literatura, preguntas, música, estadística por supuesto (hay que hacerle barra a lo nuevo), chistes, comentarios varios... ski??? nueva pasión, fanática del ESPN.
Espero no hayan prejuicios ni mala onda.
Asi que espere, estamos trabajando para usted.

D.